Portada > Declaración de Interés Turístico
Las Fiestas de Moros y Cristianos de Crevillent declaradas de Interés Turístico Nacional

Allá por los años sesenta, cuando España despertaba después de la lúgubre pot-guerra, cuando el Seiscientos empezó a ser popular y los españoles comenzábamos a familiarizarnos con el Franco francés, Marco Almemán, Libras esterlinas, unas veces por remesas de nuestros emigrantes, y otras por los europeos que empezaban a conocernos y a invertir en nuestras costas y, con la alegría que el despliegue económico da, en Crevillent empieza a planear la idea de implantar las Fiestas Moros y Cristianos. Es el año sesenta y cinco cuando las primeras comparsas toman las calles del pueblo. Son, pues, cuarenta años que la Fiesta cumple. Es prácticamente un suspiro comparado con los años que se vienen celebrando en otras poblaciones de nuestro entorno.

Bien es verdad que nuestras fiestas nacieron con el apadrinamiento de otras con más solera, pero nacieron para ir tomando su propio carácter, no para imitar a las famosas, sino para competir, en calidad, con todas ellas y compitiendo, siempre, con nosotros mismos. Estoy utilizando la palabra competir en su más amplio sentido. No concibo la superación en ningún aspecto de la vida sin competencia. La ha habido y hago votos para que siga existiendo. Si ello ocurre, la calidad de nuestras fiestas puede estar garantizada.

Así lo entendió el presidente fundador Jerónimo Maciá, lo desarrolló Luís Serna, fue consolidado el proyecto por Enrique Manchón, y así se ha visto por el actual Presidente de la Asociación de Fiestas de Moros y Cristianos, que al tomar posesión de su cargo y como compendiando el buen hacer de sus antecesores lanzó la promesa de efectuar las gestiones encaminadas a obtener el galardón de Fiestas de Interés Turístico Nacional. Pensaba que nuestras fiestas se lo merecían.

A tal efecto formó una Comisión encabezada por quien suscribe el artículo que se trazó las líneas de trabajo.

El reto que tomara la Comisión era apasionante pero complejo. Josep Antoni Aznar describía con gran acierto todos los actos de la Fiesta. Andrés Calvo se centró en la oferta alternativa de Crevillent, Salvador Puig buceó en nuestro pasado para analizar las Embajadas, mientras que Enrique Manchón nos describía el Casal como punto de encuentro cultural, social y festero.

Se completaba el equipo de trabajo con Mario Ruiz y Santiago Galvañ como expertos informáticos.

Tres meses de trabajo intenso, arrancándole tiempo al descanso y a la vida familiar fue el tiempo que nos llevó el organizar el trabajo, recopilar datos y diseñar el expediente.

Al propio tiempo que se avanzaba en nuestro trabajo, la Corporación Municipal en Pleno, acuerda por unanimidad el hacer suya la aspiración festera, a la vez que la UNDEF certifica que nuestras fiestas se celebran cumpliendo los cánones de calidad.

Por fin el expediente completo es presentado especialmente a aquellos que, con su adhesión, nos apoyaron, entre los que citamos a los portavoces de los tres grupos políticos con representación municipal, representantes de Cooperativa Eléctrica, Capitanes y Bellezas, Parroquia de Belén y un gran número de festeros que quisieron gratificar con su presencia lo que intuían, y no se equivocaban, era el fruto de un duro trabajo.

Se conformaba el expediente en diez cuadernos. Componía el primero de ellos, además de la solicitud con el certificado de la Asamblea, la adhesión del Excelentísmo Ayuntamiento, la certificación de la UNDEF y otras adhesiones entre las que destacamos la de la Federación de Cofradías y Hermandades de Semana Santa, Cooperativa Eléctrica, Asociación Nacional de Fabricantes del Calzado, Universidad Miguel Hernández, Universidad de Alicante y otros.

La Fiesta en sí era el contenido del segundo cuaderno. Perfectamente descrita y ricamente ilustrada nos situaba en todos y cada uno de los actos festivos.

Las Embajadas, sus textos y una preciosa ilustración sobre las mismas conformaban el tercer cuaderno. Quisimos tratar estos actos como singulares, diferentes, propios y únicos. Creo que lo conseguimos.

La oferta turística de Crevillent era el tema del cuarto cuaderno. En verdad que cuando terminamos este apartado, yo mismo me sorprendí de las cosas que tenemos en este nuestro Crevillent y su entorno.

Julio Quesada, su vida y obras eran estudiados en el tomo quinto. En este año 2005 tenemos algo que celebrar. Hace treinta años que Julio es acuarelista de la Asociación de Fiestas de Moros y Cristianos.

En el sexto cuaderno se relataba la historia de todas las comparsas que componen nuestras fiestas y en el séptimo de los cuaderno lo dedicábamos al Casal Festero.

También quisimos elevar al Ministerio que nuestras fiestas tienen el aval de los mantenedores que por ella han pasado y a ellos dedicamos el octavo cuaderno.

Los cuadernos noveno y décimo recogían recortes de prensa relativa a nuestras fiestas. El primero de prensa nacional y de prensa extranjera el segundo.

Aquí se inicia una andadura cuyos primeros pasos fueron la Diputación Provincial y la Conselleria de Turismo, para después remitir el expediente a Madrid, al Ministerio. La primera sensación fue agridulce. Ante la inflexibilidad de la normativa que rige los temas en cuestión, nos encontramos con una funcionaria que demostró que es compatible aplicar la norma por dura que sea y ofrecer la cara amable, el gesto comprensivo y la disposición de ser útil al ciudadano. La responsable del departamento, una vez conocido con detalle el expediente presentado, nos informó que todo estaba correcto, pero… pero faltaban alusiones a nuestra Fiesta en cualquier medio de comunicación de tirada o cobertura nacional.

Con este grave problema volvimos de Madrid. La dificultad era grande, pero el tesón de Jose Angel Asencio y José Luís Talens era mayor. Por fin se consiguieron las publicaciones y los certificados. Aquí jugo un papel importante Francisco San Emeterio. También arrimó su hombre César Augusto Asencio.

Por otra parte, y a instancias de Cayetano Mas Galvañ, se interesó por el expediente desde el Congreso de los Diputados el ilicitano Carlos González.

Es justo que diga, para la satisfacción de todos los colaboradores, que la frase final de la responsable del área en cuestión del Ministerio de Turismo fue: han traído ustedes los deberes bien hechos.

Por fin, sendos escritos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, Secretaría de Estado de Turismo y Comercio, con fecha 2 de junio se notificaba al Presidente D. José Angel Asencio y al Señor Alcalde D. César Augusto Asencio que se ha concedido el galardón esperado, escritos que se ratifican en el B.O.E. de 24 de junio, confirmando que las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Francisco de Asís de Crevillent han sido declaradas de Interés Turístico Nacional.

Pero la obtención del titulo no es el final. La Fiesta debe seguir pero ahora con el mayor compromiso de todos los festeros, de todas las comparsas en ir mejorando, si cabe, en lo NUESTRO, que es en definitiva lo que hemos vendido.

¿Quién se va a beneficiar de esta distinción? En mi opinión, y en primer lugar, la propia Fiesta, pero hay un gran beneficiado que es Crevillent. Su comercio, su industria y servicios deben recibir su parte de recompensa, especialmente en fiestas. No me cabe duda que así mismo, los museos de Semana Santa, Arqueológico, Julio Quesada y, en su momento, el de Mariano Benlliure, junto al propio Casal Festero pueden y deben ser beneficiados por tal efemérides. Todo depende de nosotros.

Desde este escrito queremos dejar constancia de sincero agradecimiento a todas las entidades, grupos y personas que habéis estado cerca de nosotros, especialmente a los miembros de la Comisión: Andrés Calvo, José Angel Asencio, José Luís Talens, Vicente J. Aznar, María Asunción Prieto, Santiago Galvañ, Josep Antoni Aznar, Jose J. Jiménez, Antonio Guilabert, Rafael Galvañ y Francisco Menchón.

 

Salvador Mas Mas