Ilustrísimo Sr. Alcalde de la Villa de Crevillent.
Sr. Presidente de la Asociación de Fiestas de Moros y Cristianos San Fco. De Asís.
Miembros de la corporación municipal.
Festeros, amigos, crevillentinos y visitantes.
Y aprovecho también para saludar a los espectadores de nuestra televisión local, y a esos crevillentinos ausentes que nos ven desde cualquier parte del mundo, y a aquellas personas que por motivos de salud u otra circunstancia no pueden asistir en vivo a este acto.
Disculpen esta licencia, pero es lo habitual en el medio televisivo al que me he dedicado durante tantos años, con especial emoción, en este día.
Bien. Tras los saludos de rigor, es momento de compartir con ustedes lo que me ha tenido ocupada, gratamente, varias tardes durante este verano.
Quienes me conocen bien dicen de mí que soy una persona pragmática, que intento encontrarle el sentido útil a todo cuanto hago. Y lo cierto es que cuando acepté la enorme responsabilidad que hoy me ha traído hasta este atril, rápidamente pensé que era el escenario perfecto desde donde hacer llegar las reflexiones de una festera y crevillentina, para quién la Festa es tan grande, que probablemente estemos asistiendo tan sólo a su preludio. De hecho, aunque en este 2015 celebramos con orgullo nuestro 50 Aniversario pienso que todavía queda mucho camino por recorrer, mucho de lo que aprender y superarnos. Que no somos perfectos, pero tenemos algo a nuestro favor: somos originales y genuinos.







